ARGUMENTOS
COMO CONDICIONANTES DE ESTRUCTURAS
CAPITULO
7
Lo único real en un hombre es la estructura mental y el corazón
para llevar a cabo sus ideas.
La estructura mental está dada por argumentos, estos argumentos no
tienen porqué ser reales ni lógicos, ya que son asimilaciones
de cada persona y está atada a todo contexto interior y exterior
de la persona, como ser vivencias, genes, tendencias del individuo.
Las estructuras son modificadas por argumentos visuales, escritos u orales,
tal como ser mirar una fotografía de algo que pensabamos que no era
así, o leer argumentos (la filosofía a menudo juega con nuestras
estructuras utilizando argumentos) u orales, argumentos volcados en forma
oral (a menudo usados por las iglesias, sanadores, etc)
Los argumentos afectan íntimamente a nuestra persona pudiendo cambiar
nuestro rumbo de vida abruptamente, y hasta haciendonos creer que nada vale
la pena o que todo vale la pena.
Los argumentos nos hacen ser lo que somos, personas con argumentos fuertes
y sólidos suelen ser líderes en grupos (impuestos o naturales),
mientras quién no tiene una base de buenos argumentos pasa un segundo
plano (no menos importante).
Los argumentos no se desplazan, se complementan, cuando uno cambia de estructura
mental, la estructura anterior no se desecha, pasa a ser parte del conocimiento
adquirido, pasa a ser un eslabón de la cadena de conocimiento (quizá
el eslabón clave que generó esta nueva estructura).
El conocimiento nunca es desechable, es importante conocer para elegir,
para entender cómo desenvolverse en diferentes contextos y situaciones.
El conocimiento adquirido se usa en diferentes planos, todo lo aprendido
tiene utilización en mas de un aspecto, en forma directa o indirecta.
El conocimiento en forma de argumentos se encuentra en todo de lo que uno
quiera nutrirse, por ejemplo en un plano superficial: Uno camina por la
calle y ve que gente con trajes mira mal a un pordiosero, indirectamente
uno genera una estructura donde la persona de traje es soberbio (recordemos
que los argumentos pueden no ser reales, y un mismo argumento genera diferentes
estructuras mentales en cada persona).
Debido a esto, las estructuras mentales (dadas por argumentos) están
ligadas a un todo tan íntimo en cada persona que es ya dificil conocerlo
de uno mismo como para sentir que se puede juzgar a los demas.
No juzgues o serás juzgado