ESTA PAGINA NO PRETENDE HACER APOLOGIA DEL CONSUMO DE NINGUNA SUSTANCIA ILEGAL, SOLAMENTE INFORMA SOBRE DETERMINADAS PLANTAS. LA INFORMACION EXPUESTA AQUI HA SIDO SACADA INTEGRAMENTE DE INTERNET.
2.1.- EL CULTIVO INTERIOR.
Si nuestro interés es el cultivo interior, debemos considerar que las semillas que proceden de plantas de exterior, aunque sean de buena calidad necesitarían una adaptación al medio artificial y esto podría llevar generaciones de semillas seleccionadas para obtener buenos resultados. Esto lo llevan haciendo en Holanda con muchos medios y durante años. En la actualidad cuentan con un amplio catálogo de semillas de calidad asegurada para todo tipo de cultivos. En el cultivo interior la genética se mantiene si se crean las condiciones más favorables y se cruzarán las plantas que mejor se adapten al microclima creado bajo la luz artificial.
Esta demostrado que la genética de una semilla es el factor más importante para que el producto final sea de calidad. Una mala semilla en las mejores condiciones puede dar una gran planta pero sin resina ni olor. Las semillas deben tener ``pedigrí" o linaje.
La planta tiene dos fases en su vida, el crecimiento vegetativo y la formación de flores, cosa que ocurre cuando la planta percibe que la duración del período de luz solar se va acortando, es decir, que se acerca el otoño. Cuando el día empieza a ser más corto que la noche, la planta entrará en periodo de floración sea cual sea el tamaño que haya alcanzado.
En interiores, se ha descubierto que se puede forzar la floración manipulando el tiempo de exposición a la luz artificial, cuando la planta tenga la altura que se desee. Bajo estas condiciones la madre naturaleza eres tú.
Aquí tienes información sobre un sistema ya probado de autoabastecimiento, en el que se pueden recoger de tres a cinco cosechas al año, dependiendo de la complejidad del sistema.
Es mucho más sencillo adaptar una semilla de interior a exterior que a la inversa .
La luz del sol tiene muchos rayos ultravioleta que quemarían a una planta crecida bajo luz artificial, si se la somete a dicho cambio de forma brusca.
Si por el contrario dicho cambio es hecho paulatinamente la aclimatación será perfecta. Conviene improvisar un pequeño invernadero con plástico o similar hasta que puedan soportar la luz directa. Muchos plantadores de exterior comienzan la plantación en interiores. Hay semillas aptas tanto para interior como para invernadero.
Adaptar una planta de exterior a interior no vale la pena. Hay semillas de `pedigrí" aptas para balcones con buenos resultados. El problema del cultivo exterior es que a pesar de que se cultiven grandes plantas, estas están expuestas durante meses al clima y a las plagas, y solo hay una cosecha por año.
2.2.- ILUMINACIÓN.
Durante muchos años se han utilizado los fluorescentes para el crecimiento de plantas sin sol. Después se utilizaron lámparas de vapor de mercurio, aunque sin grandes mejoras. Desde la aparición de las lámparas de alta presión: las de vapor de sodio (HPS) y las de halogenuros metálicos(MH), que suelen utilizarse en el alumbrado público (autopistas, parques, estadios, etc. ), las demás se han quedado anticuadas, aunque los fluorescentes se pueden seguir utilizando. (son idóneos para ciertas fases del proceso).
Las luces incandescentes y las halógenas, no son de nuestro interés. No dan el espectro adecuado y si mucho calor y consumo.
Las del tipo MH, son ideales para crecimiento vegetativo y son aptas para germinación y clonación (esquejes). Dan una luz generalmente blanca, existiendo diversos tonos.
Las del tipo HPS, son ideales para floración y aptas para crecimiento. Suelen dar una luz de color anaranjado, aunque ya se han obtenido nuevas tonalidades, incluso el sodio blanco.
Los fluorescentes del tipo cool white (color 33) y los del tipo gro-luxe, son ideales para clonación y germinación.
Si no hay más remedio, con cualquier lámpara de alta presión o incluso con un buen montaje de fluorescentes, se puede realizar todo el ciclo. Las potencias de éstas lámparas (HP) son de 150, 250, 400 y 1000 W. Las diferencias de precio entre una de menor potencia y otra de mayor, son mínimas, en cambio los resultados son muy distintos. No son recomendables potencias menores a 250 W.
Las lámparas de alta presión llevan balastos muy pesados y deben estar bien sujetas con cadenas o poleas. Se pueden montar los balastos aparte, y sólo sujetar la pantalla y la bombilla a una polea, dado que la luz deberá ir subiendo a medida que las plantas crezcan. Es imprescindible consultar con un especialista para saber instalar bien una lámpara de estas características, si no se tienen conocimientos sobre electricidad. Conviene esta advertencia, mas por el peligro que entraña una instalación mal hecha, que por la complejidad del montaje que no es tal.
Para lograr un rendimiento parecido a una HP a base de fluorescentes, se requerirá un montaje bastante pesado y de difícil manejo. Hemos de pensar que un watio de luz de una lámpara de alta presión da más luz que un watio de luz fluorescente.
Hay soportes con movimiento circular o lateral donde se instalan una o varias lámparas, logrando doblar el área de plantación, aunque son costosos.
Las lámparas MH, requieren funcionar en horizontal alterando su rendimiento las inclinaciones, seria conveniente usar un nivel de obra. Algunos modelos funcionan en vertical, pero con menor rendimiento.
Luces recomendadas. :
• Bombilla de sodio SON-T AGRO 400 W de PHILIPS, ideal para crecimiento y floración.
• Bombilla de sodio SON-T 400 W de PHILIPS, ideal para floración.
Estas dos bombillas, pueden ir montadas en un kit con pantalla y balastros ideal para un área de 180x60 cm (SGR 200 de PHILIPS)
• Bombilla de halogenuros metálicos HPI-T 400 W, con kit (soporte + pantalla + balastros) MGR 300 de PHILIPS.
En caso de usar fluorescentes que no sean los anteriormente recomendados, debemos pensar que los azules o fríos son más aptos para crecimiento y los rojos o cálidos son para floración.
En el sistema que más adelante se explicará, se iluminarán dos áreas de 180x60 cm. Una de crecimiento, iluminada con una HPI de 400 W. ó con un montaje de cuatro fluorescentes de 120 cm y dos redondos de 30 cm para los laterales. Y la otra área, iluminada con una HPS tipo SON-T de 400 W.
Las distancias recomendadas desde la luz hasta las puntas de las plantas dependen del tipo y la potencia de la lámpara: usando fluorescentes la distancia se mantendrá entre 5 y 15 cm. La distancia para una HPS de 400 W. se mantendrá entre 50 y 60 cm.
Algunas especies aguantan menos distancia, pero si las hojas superiores se doblan hacia arriba, es que, están demasiado cerca de la luz.
Las necesidades lumínicas de la marihuana, según Rosenthal, son de entre 1000 y 3000 lumens por pie cuadrado a la distancia recomendada.
2.3.- MEDIOS DE CULTIVO.
Los medios de cultivo son lo que comúnmente venimos a llamar tierra. Desde la tierra que se puede aprovechar de una maceta vieja hasta la más sofisticada mezcla inorgánica usada en cultivos hidropónicos en los que el alimento es suministrado de forma medida en el agua a través de ingeniosos sistemas de riego automatizado hay un largo camino. En un primer sistema no se querrá utilizar algo tan complicado, pero tampoco algo de tan pocas garantías. Todo lo que se use debe estar esterilizado y no se deben utilizar tierras viejas ó provenientes del exterior, pues pueden tener plagas, (se puede hervir la tierra aunque es muy trabajoso). Las mezclas para plantas de interior que venden empaquetadas suelen estar esterilizadas. (Debe indicarlo).
Lo ideal es hacerse uno la propia mezcla comprando los materiales por separado. Podríamos definir tres características básicas de los materiales a utilizar en una mezcla:
1.NUTRIENTE, que aporte los elementos que la planta necesita para su desarrollo.
2.RETENTOR DE AGUA, que permita que el agua sea absorbida o se a adhiera a su superficie
3.AIREADOR DRENADOR, que permita que el agua drene con facilidad y evite que la mezcla sea muy compacta.
El medio ideal estaría compuesto de una mezcla que combinase bien los tres elementos.
En cultivos hidropónicos las mezclas usadas son totalmente inorgánicas y carecen de nutrientes (se suministran por el agua). En cultivos tradicionales se utilizan materiales orgánicos sin esterilizar. Aquí se proponen únicamente mezclas semiorgánicas pero todas con materiales esterilizados, pues pensamos que es lo más cómodo si no quiere uno introducirse en el mundo de los cultivos hidropónicos, lo cual es muy interesante.
Materiales orgánicos:
Substrato vegetal: ``tierra" preparada para plantas de interior a base de materia vegetal en descomposición. Tiene mucho alimento y también retiene mucha agua, pues le añaden retentores de humedad. Por si sola no tiene buena aireación ni drenaje, pero es un buen nutriente para añadir a la mezcla.
Turba de spagnum: excelente nutriente y retentor. La mayoría de turbas que se comercializan, son de spagnum, y es uno de los componentes de los preparados para plantas antes mencionadas.
Humus de lombriz: también conocido como ``vigorhumus", es literalmente producto de lombrices de tierra. Es un gran nutriente y un elemento idóneo para una mezcla. No retiene la humedad con facilidad. Aplicando una labor de humus por encima de la mezcla mantiene seca la superficie, pues al regar flota y vuelve a posarse al ser absorbida el agua. Está esterilizado.
Abonos orgánicos: están compuestos de materia orgánica de origen animal (estiércol) ó vegetal en descomposición. Hay varios tipos, el ``steer manure", el ``compost", etc. Son excelentes nutrientes pero no suelen estar esterilizados (pueden llevar huevos de insectos, esporas o semillas de malas hierbas). Su olor no es muy agradable y no posee un gran drenaje. Existen preparados esterilizados de igual origen que nos darán más garantías. Pueden hacer muy compacta la mezcla si se usan en exceso.
Materiales inorgánicos:
Muchos de estos materiales fueron ideados como aislantes para la industria y luego vistas sus características fueron utilizados en jardinería. Algunos de ellos deben ser manejados en mojado, pues el polvo que desprenden es nocivo. Ninguno de los materiales que describiremos a continuación contienen nutrientes.
Perlita: vidrio expandido, forma pequeños gránulos blancos, que se desmenuzan al presionarlos. Es muy ligera y drena muy bien el agua aunque permite que una parte de esta se adhiera a su irregular superficie. Aporta una buena aireación. Es un gran componente. Manejar mojada.
Vermiculita: mica expandida al calor. Retiene el agua en sus fibras, en gran cantidad permitiendo a la vez una buena aireación. Es muy ligera pero no permite un gran drenaje. Es un aislante térmico y se comercializa en tres tamaños, el más fino se usa para germinación y clonación como medio principal. Los más gruesos se usan en las mezclas. Manejar mojada.
Arlita: bolas de arcilla expandida que permiten una gran aireación y un buen drenaje, aunque retiene algo de humedad. Se utiliza en las mezclas y como fondo de drenaje.
Lava o piedra volcánica: tiene las mismas características que la arlita, pero pesa mucho más. Quizás retenga más humedad pues su superficie es más porosa.
Arena gruesa: de la que se usa en jardinería, para acuarios, o incluso de la que se usa en construcción, aunque debe ser lavada. Tiene las mismas características que la vermiculita pero con mayor drenaje y mucho más peso.
Porespán: Es hidrofóbico por lo que drena y airea estupendamente. Se puede usar en bolitas ó en trocitos pequeños. Por su gran ligereza es un buen componente, incluso como fondo de drenaje.
Espuma: cortada en trocitos pequeños de aproximadamente 1 cm3. Se puede añadir a las mezclas pues retiene el agua increíblemente a la vez que airea. No drena y es muy ligera. No conviene que sobresalga por la superficie pues puede enmohecerse. Es conveniente que sea sintética pues algunas espumas (esponjas) se pudren.
Lana de roca (rockwool): también es un aislante termo-acústico. Es fibra de vidrio de color amarillo. Se utiliza como medio único en hidropónicos y no suele formar parte de las mezclas. Retiene el agua y permite buena aireación lo que hace que sea un buen medio de germinación. El rockwool tiende a basificar el agua por lo que es conveniente regar con un PH bajo para equilibrar y añadir al agua el alimento. Es un medio muy práctico si se usa con conocimiento, y sería un primer paso en el cultivo de plantas sin tierra. Debe manejarse mojado y es reciclable. Se usa en bloques o desmenuzado y en recipientes. Existe el libro ``Rockwool Gardening" de V. Patten, y también se puede obtener una información más aplicada a nuestro cultivo y que habla de más medios en el libro ``Marijuana hidroponics" de D. Storm.
Las mezclas propuestas a continuación llevan entre un 40-50% de materia orgánica y un 50-60% de inorgánica, evitando tener que abonar en las primeras semanas. Los materiales inorgánicos son reciclables, e incluso las mezclas si se las limpia de raíces y se les añade nueva materia orgánica.
3 PARTES DE (humus de lombriz, turba y/o substrato)a elegir o combinar.
2 PARTES DE (perlita, arlita, lava y/o porespan)
1 PARTE DE (vermiculita, arena y/o trozos de esponja) Es muy conveniente añadir una taza de polvo de dolomita (carbonato de calcio y magnesio) por cada 10 litros de mezcla, ayuda a estabilizar el PH y aporta magnesio de forma lenta, cosa que conviene para el desarrollo de la planta. Si no se dispone de dolomita, se pueden añadir sales de magnesio.
Otras mezclas podrían ser: turba-perlita o turba-arlita al 50%, se podría usar humus en vez de turba o combinar los cuatro a partes iguales. En definitiva toda mezcla tiene que cumplir las cualidades antes mencionadas, variándolas ligeramente en función de lo asiduo que se quiera regar o del tamaño de los recipientes.
RECIPIENTES.
Hemos de pensar que en la naturaleza las plantas no tienen limite al crecimiento de sus raíces. En interiores debemos cultivar en recipientes, lo cual limitará el crecimiento de las mismas. Podríamos establecer un mínimo cubicaje de los recipientes para poder soportar todo el ciclo sin necesidad de transplantes, cosa que traumatiza a la planta y alarga el proceso.
Podemos decir que el mínimo contenido de una maceta debe ser de 6 litros, y si utilizamos macetas de más de 12 litros nos quitarán espacio para poder cultivar el número de plantas ideal en el área disponible. Dentro de estos límites usaremos los recipientes de mayor contenido posible, lo que dará una mayor cosecha. Los recipientes más grandes darán las mejores plantas, si plantamos dos clones de una misma planta madre en dos recipientes de diferente tamaño y les damos los mismos cuidados, el que crezca en el mayor de los recipientes será mucho más desarrollado y con cogollos más grandes. Macetas de entre 25 y 35 cm. de diámetro o lado y de altura similar nos irán bien para nuestros propósitos.
Nos conviene manejar materiales ligeros, pues las plantas se deben girar sobre si mismas periódicamente para obtener un crecimiento uniforme e incluso cambiarlas de lugar. Por tanto los recipientes de plástico irán mejor que las viejas macetas de barro. Asimismo, cada planta necesita un recipiente individual(min. 6 l. x planta), por lo que las jardineras no nos serán muy prácticas.
Las macetas deben estar en una cubeta común, tipo de las que se usan para el revelado fotográfico, o de jardinería, o confeccionada con hule grueso. También se utilizan piscinas inflables para niños. La cubeta permite que la planta pueda reutilizar luego el agua que drena por los agujeros de la base de la maceta, si esta es común a todas las plantas, el agua que le sobre a una puede necesitarla otra. Si no tienes nada más usa platos individuales, o cubetas más pequeñas que quepan varias plantas. Es conveniente que la mezcla (tierra) no toque directamente al agua que se deposita en la cubeta, por lo que se debe poner un fondo de drenaje en la base de la maceta antes de introducir la mezcla. El drenaje evitará dicho contacto y evitará perder medio. Hay sistemas en que las macetas son elevadas unos centímetros mediante soportes por encima del nivel de agua, esta es succionada a través de gruesas cuerdas de nylon que se introducen en el medio por los agujeros de drenaje, (siempre conviene dejar algún agujero libre). Este sistema permitirá dejar agua en la cubeta y las plantas la succionan según sus necesidades, lo que permite regar con menos asiduidad. Si la luz llega al agua estancada en la cubeta se formarán algas no deseadas, evítalo tapando los huecos que queden entre los recipientes. Este sistema de ``mecha" es similar al utilizado en las macetas auto-riego de venta en los ``garden center", con la diferencia que el depósito (cubeta), es común, en cambio este tipo de macetas, aunque pueden dar un excelente resultado requerirán un control más individualizado.
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